Amor Líquido roza el extremo desafiante dentro del pop: son el adalid del art-punk en español, la banda generacional más deslenguada dentro de su escena y aquella con el mensaje más fresco y visceral. Sara (voz), Eva (batería, coros), Peral (guitarra, coros) y Gaby (bajo) no tienen pelos en la lengua: han tomado el relevo de Carolina Durante o La Trinidad, pero han hecho de los problemas Z un discurso propio, biográfico e incluso tierno (y eso sí que no tiene precedentes).

La vocalista fue la artífice del proyecto cuando, con su compañera de piso Ali (exbajista de la formación) durante su estancia en Granada, decidió dar forma a algunas ideas ligeras y con sinvergonzonería: de esa era pandémica es su primer EP “Por supuesto”, un trabajo irónico y generacional por su post-humor, sonoridad lo-fi y desparpajo. Con esas primeras pinceladas de un largo futuro, ganaron el MadCoolTalent y giraron por media España.

En 2024, poco tienen que ver con esos primeros trabajos más poperos: con su debut homónimo bajo el brazo, la formación continúa representando a su quinta pero esta vez a través de la honestidad, la crudeza y la llamada a la acción. Mantienen el sarcasmo y la frescura que les hace únicos, pero abandonan todo rastro de bedroom para convertirse en el alférez hispano del avant-punk angloparlante más crítico. Suenan a Fontaines D.C., Turnstile o Amyl and The Sniffers, dejado hueco para los arreglos nostálgicos de Muse o Cage The Elephant. “Amor Líquido” es un debut autobiográfico y asambleario, donde la ansiedad endémica y el hastío generacional se combaten a través de la ternura. Un trabajo desacomplejado en el que reivindican que quererse es revolucionario.